FENASCOL

Colombia experiencias de talleres de FENASCOL (versión en español)

Gracias de corazón a Paula Vargas, para la traducción al español (Heartfelt thanks to Paula Vargas for the translation to Spanish)

Al llegar a Bogotá (el 24 de marzo), P y yo nos dirigimos al hostal que habíamos reservado con bastante anterioridad. Al llegar al lugar nos enteramos de que nuestra habitación había sido asignada a otra persona. Desinflados, aceptamos la invitación de M, la hermana de P que vive en Bogotá y nos dirigimos a su apartamento. Éste se mantuvo como nuestra base para los seis días que estuvimos en la capital de Colombia.

Recordaré mi estadía en Bogotá por tres cosas: el viaje en tren a vapor para algunas ciudades pequeñas en las afueras de la ciudad, la experiencia de correr a gran altura, y los dos talleres realizados en FENASCOL (Federación Nacional de Sordos de Colombia), donde me reuní con varios líderes Sordos de Bogotá. Realicé dos visitas a su organización: la primera fue un breve encuentro para conocer a las personas de FENASCOL y amoldarse a la comunicación (todos usábamos lenguaje de señas, pero el LSC es muy distinto al BSL, de manera que usamos bastante del Lenguaje de Señas Internacional). En la segunda visita, dirigí un taller, aunque en realidad el objetivo era una reunión informal para compartir ideas y experiencias.

Anduvimos un poco perdidos tratando de encontrar la sede de FENASCOL, pues nos guiaron en la dirección equivocada varias veces! Al final nos dimos por vencidos y tomamos un taxi, porque íbamos a llegar tarde! Al llegar, me dieron un pequeño tour por todo el edificio, me presentaron a muchas personas sordas y me dieron una breve presentación, en Seña Internacional, acerca de FENASCOL. Es una organización relativamente joven, que sólo se formó en 1984, pero su historia y la situación actual es impresionante y merece un reconocimiento más allá de Suramérica. Ellos tienen una visión clara (misión, visión, objetivos) de lo que es FENASCOL; tienen conexiones directas y vínculos con el gobierno donde están en la capacidad de influir en políticas, y una estructura clara que es liderada por varios líderes Sordos. Su enfoque en la tecnología es algo que encontré particularmente inspirador, ya que están dedicados a asegurar el acceso a través de Lengua de Señas Colombiana (LSC), el establecimiento de subtitulación en la televisión y poner en funcionamiento un servicio telefónico en LSC.

Todo lo cual me dejó en una especie de dilema, ya que FENASCOL está claramente adelantado en muchos aspectos. Así que junté unos cuantoas diapositivas de Powerpoint sobre mi trabajo en la Ciudadanía, que se remonta a la época en que empecé mi tesis doctoral (2002). También mostré algunas fotografías de los años de activismo durante el período 1997-2003 que llevó al reconocimiento del BSL. (De hecho el LSC fue reconocido por el gobierno colombiano en el año 1996 más o menos, mucho antes de que el Reino Unido). El enfoque de FENASCOL es lo que yo llamaría persuasivo, donde tienen manifestaciones culturales de Orgullo Sordo y desfiles al tiempo que tratan de convencer al gobierno de la importancia del reconocimiento del LSC y el acceso para las personas cuya primera lengua es el LSC.

Yo no estaba en condiciones de representar al BDA, la organización hermana más cercana a FENASCOL, pero expliqué un poco acerca del post-reconocimiento, donde el gobierno del Reino Unido había proporcionado £1,5 millones a proyectos para aumentar la divulgación del BSL en toda la sociedad: la mayoría de los cuales hizo no fue directamente al BDA, y mucho menos al FDP. También le expliqué la gran cantidad de organizaciones que existen en el Reino Unido, y que tratan de unirse bajo el ‘paraguas’ de UKCOD, a pesar de que la filosofía de algunas de esas organizaciones son muy diferentes.

Lo que siguió fue un debate muy intenso y vivo en torno a varios temas. Los primeros estaban relacionados a la ciudadanía: la mayor parte de esta discusión se llevó a cabo en LSC, pero un punto importante fue si las personas Sordas deben aceptar beneficios y apoyo bajo las leyes de discapacidad, o si deben tratar de alejarse de aquellas leyes para con el fin de promover su autonomía. Sin embargo, como uno de los colegas señaló, estos eran más temas políticos que temas gubernamentales, ya que es a través de la política que las personas sordas están posicionadas en la sociedad.

Me preguntadaron acerca Deafhood, tal como esperaba, e hice mi mejor esfuerzo para explicar el concepto. No fue algo sorpresivo que esto condujera a otro debate muy animado, durante la cual tuve la oportunidad de tomar asiento entre el grupo, mientras que las personas sordas discutián el tema de Deafhood desde su perspectiva. Gran parte de esta discusión se volcó hacia la educación de niños sordos y el lugar que ocupan aquellos que se han incorporado al sistema educativo estandarizado (por ejemplo, aquellas personas sordas que fueron integradas al sistema educativo estándar, desarrollar Deafhood?).

Tal fue la emoción y el ambiente emotivo generado por estos talleres que la primera noche se alargó por hora y media más, mientras que la segunda duró cinco horas de corrido, con una pausa breve de 15minutos! Personalmente, me sentí orgulloso de mí mismo por haber participado y por haber podido captar la mayoría de las cosas que se comunicaban a través de Seña Internacional – sin duda me ayudó la experiencia de tantos años en contacto con personas sordas que usan distintos idiomas.

Y no he olvidado la promesa hecha que voy a tratar de hacer realidad: enlazar por video a FENASCOL y al CDS para discutir Deafhood!

¿Y qué del viaje en tren a vapor, y de correr a gran altura?

Bueno, el viaje en tren fue lento y nos tomó todo el día, lo cual es intencional y relajante. P y yo pudimos ver un par de pequeños pueblos, empaparnos de la atmósfera, y disfrutar de auténtico café colombiano y tortas! Una experiencia inolvidable fue la banda que tocaba en cada uno de los vagones del tren hasta el final del viaje, y en los lugares donde paramos: Incluyo una foto aquí:

Y la corrida a gran altura! A mi llegada a Bogotá, me pregunté por qué tanta bulla acerca de ser una ciudad tan alta, pues yo podía respirar perfectamente. (Bogotá está a unos 3600 metros más cerca de las estrellas.) Qué inocente. Después de correr los primeros 200 metros de un trote planeado para 20 minutos en el Parque Country Club, estaba luchando por respirar y mis piernas se sentían como si acabaran de ser inyectadas con plomo. “Se me pasará”, pensé para mis adentros. Pero no fue así, de manera que tuve que luchar zancada a zancada. Y pensar que en Bogotá se corre una media maratón!

Después de la trotada en el Parque, P me condujo por un supuesto “atajo” que en realidad resultó ser una “vueltota”, pero no puedo ser muy duro: fue ella quien encontró el lugar ideal para trotar. Y fue también ella quien ayudó en el vínculo entre FENASCOL y yo para hacer realidad los dos talleres.

Me alegró poder trotar nuevamente, esta vez durante 40 minutos. Espero regresar a Colombia en el futuro y ver más de Bogotá. Pero una cosa es segura: no será para correr una media maratón!

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Colombia experiences – FENASCOL workshops (English version)

[¡Versión en español muy pronto! Spanish version coming soon!]

On arriving at Bogotá (on 24 March), P and I headed for our pre-booked hostel only to find it had been given to another party. Miffed, we went to stay with her sister, M – that remained our base for the six days we were in the capital city of Colombia.

My time in Bogotá will be remembered for three things: the steam train ride to some small towns on the outskirts of the city; the experience of running at high altitude; and the two workshops held at FENASCOL (in Spanish: Federacion Naciónal de Sordos de Colombia; in English: The National Federation of Deaf Colombians), where I met several Deaf leaders of Bogotá.  I planned two trips to their organisation, the first, a brief time meeting Deaf people and getting used to language communication; the second, I would run a workshop: but really the purpose was an informal gathering to share experiences and ideas.

We got a bit lost trying to find the FENASCOL building because we were pointed in the wrong direction several times!  We gave up and took a taxi, so we were late arriving! I was shown around the building, introduced to many Deaf people and a short presentation was given, in International Signs, about FENASCOL. It is a relatively young organisation, having only been formed in1984, but its history and current status is impressive and deserves greater recognition beyond South America.  They have a clear vision (mission, vision, objectives) of what FENASCOL are all about, direct connections and links to government where they are able to influence policy, and a clear structure which is led by several Deaf leaders.  Their focus on technology is one I found particularly inspiring as they are dedicated to ensuring access via Colombian Sign Language (LSC), establishing subtitling on television and run a telephone relay service in LSC.

All of which left me with a bit of a dilemma as FENASCOL were clearly ahead in many respects. So I put together a few power-points about my work on Citizenship, going back to the time I began my PhD (2002), showed some pictures of the years of activism during the 1997-2003 period which had led to recognition of BSL. (In fact LSC was recognised by the Colombian government in 1996 or thereabouts, well before the UK.)  FENASCOL’s approach is one I would term persuasive, where they have cultural Deaf Pride occasions/parades along with attempting to convince government of the importance of recognition and access for first language LSC peoples.

I was not in a position to represent the BDA, the closest sister organisation to FENASCOL, but explained a little about post-recognition, where the UK government had provided £1.5 million towards project to increase awareness of BSL throughout society: most of which did not go directly to the BDA, let alone the FDP. I also explained the myriad of organisations that exist in the UK, and which try to unite under the umbrella of UKCOD, even though the philosophy of some of those organisations are vastly different.

What followed was a very intense and lively discussion around several issues. The first were citizenship related: much of this discussion was conducted in LSC but a key issue was whether Deaf people accept benefits and support under disability laws, or should seek to turn away from these so as to promote autonomy. As one guy pointed out, however, these were political rather than governmental issues, since it is through politics that deaf people are positioned in society.

I was asked about Deafhood, as expected, and did my very best to explain the concept, and, unsurprisingly, this led to another very lively discussion, during which I was able to take a seat in the group while Deaf people discussed the issue of Deafhood from their perspective. Much of this turned on the education of deaf children and the place of those who have been mainstreamed (e.g. can mainstreamed deaf people develop Deafhood?).

Such was the excitement and lively atmosphere generated by these workshops that the first evening went on one and a half hours overtime, while the second went on for five hours non-stop with a brief 15 minute break! Personally I was proud of myself that I participated and was able to grasp most things being communicated via International Sign – no doubt helped by many years of spending time with deaf people of different languages.

And I have not forgotten a promise made that I will try to see happen: a video link-up with FENASCOL and CDS to discuss Deafhood!

What of the steam train ride and the running?

Well, the train ride was slow and took all day, which is intentional and relaxing.  P and I were able to see a couple of little villages, soak up the atmosphere, and take in real Colombian coffee and cakes! One memorable experience was the band that played on each of the train carriages all the way through the journey, and at the places where we stopped: I include pictures here:

And the running! On arriving in Bogotá I wondered what the fuss was about being up so high, as I could breathe ok. (Bogotá is some 3600 metres closer to the stars.) Silly me. After 200 metres of a planned 20 minute run I was already struggling to breathe and my legs felt like they had just been injected with lead.  ‘It’ll pass,’ I thought to myself. Huh, it never did so during a single stride so I had to battle it through. And to think: they have a half-marathon in Bogotá!

After the run P took me on a possible ‘short cut’, which turned into a ‘very long cut’, but I can’t be too harsh: it was she who found the ideal running place. And it was, also, she who had provided the link up between me and FENASCOL to make the two workshops happen.

I was pleased to be able to do another run, this time of 40 mins. I do hope to return to Colombia in future and to see more of Bogotá. But one thing is for sure: it won’t be to run a half marathon!